Capellán Alberto Angel Zanchetta, reconfortaba pilotos que tiraban secuestrados vivos en la dictadura militar

Alberto Angel Zanchetta era uno de los capellanes encargados de reconfortar a los pilotos de la ESMA que tiraban vivos a los secuestrados al mar, su actuación en la Armada se remonta a su anterior desempeño en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en 1975/76/77, instalaciones en la que funcionara en la misma época un centro clandestino de detención”. Adolfo Scilingo , el marino cuenta que después del primer vuelo en el que arrojó al mar prisioneros vivos, adormecidos, se sintió mal y fue a hablar con el capellán, que “le encontró una explicación cristiana al tema. No sé si me reconfortó, pero por lo menos me hizo sentir mejor” –recordó, era una muerte cristiana, porque no sufrían, porque no era traumática, había que eliminarlos ,la guerra era la guerra, incluso en la Biblia está prevista la eliminación del yuyo del trigal. Me dio cierto apoyo.”  A sabiendas de los antecedentes la Iglesia oculta y niega la presencia de Zanchetta en la ESMA.

El testimonio de Graciela Daleo, una de las sobrevivientes de la ESMA, abunda en esa comunión de religión y milicia, quien la torturaba con descargas eléctricas,  Antonio Pernías oficial de la armada, tenía al cuello un crucifijo y una medalla de la Virgen Milagrosa”

El párroco Ernesto Salvia le asignó a Zanchetta tareas de confesor y asesor espiritual de los jóvenes.A la iglesia de San Telmo había llegado en 1989 otro capellán de las Fuerzas Armadas con pasado ominoso: Horacio José Astigueta. Hasta 1996 se desempeñó como párroco y confesor de los secuestrados antes de ser fusilados.

Bergoglio había acogido a Zanchetta en la diócesis metropolitana, a los 64, desde el púlpito de la parroquia de San Telmo, repite que “la mentira y el engaño son las armas del demonio”. Armas que parece dominar Bergoglio, ofició junto a Zanchetta la ceremonia de ordenación del obispo Enrique Eguía Seguí en la catedral metropolitana.

La mal llamada Iglesia Católica, junto con sus sacerdotes, tienen un haber de homicidios en masa a lo largo de toda su historia, hace casi 2.000  años que viene comitiéndolos, la inquisición  y esta dictadura Argentina, son dos ejemplos claros de su participación,de los tantos genocidios que tiene en su haber.