Papa Francisco nombra 5 sacerdotes “con antecedentes criminales” para impulsar reformas en Iglesia

El papa Francisco nombró a ocho purpurados que le ayudarán supuestamente a impulsar las reformas exigidas por el cónclave. Veamos el perfil de cinco de ellos:

Cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga, elegido por el Papa para coordinar el grupo de los ocho cardenales. Ladrón, golpista, encubridor de asesinos y pederastas.

Conocido como el cardenal golpista por su notable participación en el golpe de estado en Honduras contra el expresidente Manuel Zelaya.

Acusado por robo y apropiación de tierras ilegalmente en Honduras. Cómplice de grupos militares que les dieron muerte a 30 personas, entre ellos niños y mujeres.

Acusado por un religioso de quitarles las ayudas a los pobres de la zona de Copán. Protagonista de un ilegal arreglo para no presentar ante la justicia hondureña al Padre Orlando Muyshondt, quien asesinó a su chofer, Nelson Carcamo. Maradiaga agredió al periodista Luis Ortiz en la basílica de Suyapa, por destapar su participación en escándalos sexuales. Hay rumores por parte de ex-amantes que el cardenal es un homosexual.

Sean Patrick O’Malley, arzobispo de Boston. Encubridor de criminales. Omitió nombres de sacerdotes pederastas. En la extensa lista de religiosos pederastas de Boston, únicamente dio a conocer los nombres de 159 sacerdotes acusados de abuso sexual a menores en su jurisdicción, en los últimos 60 años. Pero, las verdaderas cifras son 248 sacerdotes y dos diáconos.

Reinhard Marx, arzobispo de Munich. Encubridor de pederastas. Guardó silencio ante la pederastia clerical por recomendación de Joseph Ratzinger, en su etapa de cardenal cuando ejercía como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Encubrió al obispo de Augsburgo, Walter Mixa, un alcohólico y abusador, que maltrató a niños de un orfanato.

Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, cardenal emérito de Santiago de Chile. Encubridor de pederastas. Encubrió y protegió al abusador Fernando Karadima. Cuando una víctima de Karadima se atrevió a escribirle al cardenal Errázuriz sobre los abusos,   todo lo que le mandó a decir el cardenal en respuesta a su carta fue “Rezaré por ti”. Pagó la suma de 500 millones de pesos para evitar que se publicara un libro que señalaba a Karadima como pederasta.

George Pell, arzobispo de Sydney. Encubridor de pederastas. Evadió la justicia con solo “pedir perdón” a las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes. Acusado de abuso sexual en octubre de 2002.